jueves, 3 de junio de 2010

Nena...





Si yo pudiera llevarte
Donde estoy y regalarte
Toda la nieve de un día gris
Enamorarte a media voz ...
Cuando ni el viento me pueda oír ,
Si yo pudiera de donde estoy hacerte venir .

Eres mi musa , eres quien me llevará a los limites
De la realidad y lo irreal , la locura y la coherencia ,
A tocar el cielo y el infierno ,
Mas no dudo después de todo valdrá la pena
El camino recorrer aunque me pierda en el intento .

domingo, 9 de mayo de 2010

señora


A tí que me diste tu vida, tu amor y tu espacio
a tí que cargaste en tu vientre dolor y cansancio
a tí que peleaste con uñas y dientes
valiente en tu casa y en cualquier lugar
a tí rosa fresca de abril
a tí mi fiel querubin.
A tí te dedico mis versos mí ser mis victorias
Atí mis respetos Señora, Señora, Señora
A tí mi guerrera invencible
A tí mi amiga constante , de todas las horas
Tu nombre es un nombre común
como las margaritas
Siempre en mi boca constante
en mi mente
Y para no hacer tanto alarde
Esta mujer de quien hablo
es linda mi amiga, gaviota su nombre es... mi madre!

¡feliz dia mamá Anita !

jueves, 6 de mayo de 2010

Casate conmigo amor



Tengo la cabeza en la luna,
tengo lo que siempre soñé,
tengo una inmensa fortuna,
desde que te encontré,
tengo mi futuro en las manos,
tengo el corazon a tus pies,
tengo lo que tanto esperaba,
desde que te encontré,
Yo nací para ti,
por eso es que hoy,
te vine a pedir,
Cásate conmigo amor,
caminemos de la mano,
Cásate conmigo hoy,
quiero estar siempre a tu lado,
Eres el amor de mi vida
Cásate conmigo,
viviremos enamorados,
una eterna lunna de miel,
somos la pareja perfecta,
Mañana seremos tres,
Yo nací para ti....

lunes, 15 de marzo de 2010

¿Cuál es el límite para sufrir por alguien?


¿Qué tan dispuestos estamos a sufrir por alguien? ¿Cuál es el límite? La respuesta es personal e intransferible.

La egoísta sensación de merecer que surge por el hecho de dar, no es siempre egoísmo o utilitaria generosidad, sino auténtica dignidad.

Cuando damos lo mejor de nosotros mismos, cuando decidimos compartir nuestra vida en intimidad, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos nuestra alma hasta el último rincón, cuando perdemos toda vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión, existe merecimiento.

Por supuesto que merecemos en virtud de honesta y franca dignidad.

Que se menosprecie, ignore, olvide o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración, vileza del ser, o, en el mejor de los casos, ligereza.

Cuando amamos a alguien que, además de no correspondernos, desprecia nuestro amor, estamos en el lugar equivocado.

Definitivamente, esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. Con una nueva conciencia la disyuntiva empieza a dejar de serlo, la cuestión empieza a hacerse clara y transparente, obvia: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy.

Nadie de corazón sensato se quedaría tratando de agradar o disculpándose por no ser como les gustaría a los otros que fuera. R.W. Emerson lo expresó de sublime manera: “La verdad es más hermosa que el fingimiento del amor”.
En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aún, quien te lastime.
¡Haz surgir una nueva conciencia en ti! Incluso, si alguien te hiere reiteradamente sin “mala intención” "este absurdo existe " es posible que te merezca, pero en verdad no te conviene. Definir tus límites, basados en tu dignidad, es el mejor modo de conservar tu…
¡Emoción por existir!

jueves, 11 de marzo de 2010

MI CORAZON SE AGITA




Mi corazón comienza a palpitar fuerte,

cuando en mis pensamientos estás tú,

tan cerca y tan lejos a la vez,

como aquel viento,

que llega y se va sin dejar rastro.



Vas desnudando mi feminidad,

con cada mirada esquiva,

con cada palabra de amor,

la hora de la cita ha llegado,

apareces… y me encuentras esperándote

como cada día y como cada noche.



Quisiera tenerte cerca,

entre mis brazos, acariciar tu rostro,

sentir tu piel, besar tus labios,

pero imposible es por ahora.



Cada noche pienso en ti,

y cuando te busco en mi cama,

no te encuentro,

solo está el frío vacío

que me despierta,

y solo me queda esperar la próxima cita.